|
La Matiné de Actual llenó La Gota de Leche
La maratoniana jornada musical terminó con susto, al sufrir un músico un ataque epiléptico
DIEGO MARÍN A.
Las calles atestadas de gente corriendo de un lado a otro. Las calzadas llenas de coches atascados. La policía atronando la ciudad con la llegada de los Reyes Magos. Y en La Gote de Leche, una nueva edición de la Matiné de Actual. Ésta es una concentración de grupos extraños que siempre tiene su público. Con entrada gratuita, el recinto albergó menos espectadores que otros años, pero eso sí, las 200 personas que allí se congregaron parecían los mismos de otros años. Público fiel, en todo caso. El sonido: puro garaje, subterráneo; pero de merendero de unifamiliar.
Comenzaron a tocar Yani Como, una formación de dos guitarras, bajo y violín. El grupo ofreció una buena dosis de guitarreo y se confesaron: «Somos unos moñas». No fue para tanto, pero desgranaron un par de baladas que les quedaban como unos leotardos a un elefante. En verdad, lo hicieron con dignidad. La gente fue llenando paulatinamente La Gota de Leche, sobre todo al término del horario laboral matutino. Entre el público se pudo ver también al dibujante Mauro Entrialgo, participante en una Matiné anterior con Esteban Light.
Siguieron Bigott, que parecía llegado de Alaska, con jersey y gorro de lana y barba poblada. Su directo fue más sobrio y minimalista, como instrumentación solo se acompañó de percusión, una bajista y su guitarra española. Bigott compaginó momentos más duros, cercanos al country y al primer Bob Dylan, con momentos más íntimos en que tan solo acompañó su voz de un pequeño órgano. El momento más simpático de su actuación lo protagonizaron dos niñas que subieron a bailar sobre el escenario una de sus canciones.
Continuaron Boat Beam, que acapararon la atención visual con la belleza nórdica de su cantante Josephine Ayling, que es australiana. El grupo tardó más en afinar elviolín y el violonchelo que en colocarse y hasta regalaron unas notas al bajo del Break on through de The Doors. Su actuación fue más melosa, más naïf, con una formación más completa y heterogénea. Además de la sección de cuerda tenían guitarra, batería y órgano.
Ya en la recta final actuaron Joe Crepúsculo, un dúo electrónico que encandiló al público, que coreó muchas de sus canciones. Y eso que alguna de sus letras eran realmente horteras, como la de La amistad: «Los amigos que se quieren/y se aman con honestidad/siempre van a estar unidos/hasta el final». La razón para tanto fan puede estar en que el grupo ya actuó en el Única Vez Festival, celebrado en Logroño en septiembre del 2008. Su techno fiestero levantó la Matiné, mientras el Café Bretón dispensaba bocatitas y cerveza en una barra dispuesta, como siempre, para la ocasión. Las croquetas y los emparedados, en cambio, no tuvieron tanto éxito.
En una jornada maratoniata, con más de cuatro horas de música en directo a la luz del día, quedaba el plato fuerte, The Welcome Dynasty. Avalados por haber ganado el concurso de video-clips ‘En Construcción’ de TVE por Cats and lions, no pudieron ni estrenarse. En la preparación del grupo su batería Jordi Ortolá se desplomó sobre el escenario en lo que pareció un ataque epiléptico. Una médico, en esos momentos entre el público, ayudó a la organización a atender al músico. La Matiné, por tanto, tuvo que suspenderse y a Ortolá se lo llevó una ambulancia al Hospital San Pedro ante la preocupación de los presentes. Un buen susto y una pena para el grupo, pero, afortunadamente, el batería parece estar bien.
|