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"Si me activan, puedo ser más
que bárbara"
María Nieves Rebolledo, más conocida como
'Bebe', tiene 32 años y, aunque nacida en Valencia,
se crió en Extremadura. Hija de padres aficionados
al folk, comenzó a estudiar Arte Dramático
en Madrid, gracias a lo que consiguió papeles secundarios
en películas como 'Al sur de Granada' y 'El oro de
Moscú'. A Actual 2004 vino sin disco pero con un
puñado de canciones que luego registró en
'Pafuera telarañas', que se convirtió en una
auténtica bomba en el panorama musical nacional.
En el 2007 ganó el Goya a la Mejor Canción
Original por 'Tiempo pequeño', de la película
'La educación de las hadas' (en la que también
participó como actriz) y en el 2009 editó
su segundo disco, 'Y.'. Ahora, en plena grabación
de lo que será su tercer trabajo, convertida ya en
madre, ha regresado a Actual
-De vuelta en Actual. ¿Desde el 2004, que
ha sido de usted?
-Han pasado muchas cosas. Estoy encantada de volver, toda
la banda teníamos muchas ganas. Desde el primer Actual
que vinimos, antes de que saliera mi primer disco, hemos
estado haciendo discos nuevos, haciendo vida...
-¿Qué recuerdos tiene de su concierto en el
Actual de 2004?
-Tengo muchos recuerdos. Fue súper excitante. Fue
el primer concierto con toda la banda, las primeras entrevistas
(Carlos Jean me acompañó para que no estuviera
sola), estuvo Noa... Fue muy agradable, tuvimos buenas críticas...
Todo aquello fue muy importante para mí. Sentí
mucho apoyo por parte de Actual.
-¿Y volverá a mezclarse con el público
como una espectadora más, como hizo en el concierto
de Noa? Esta vez no va a pasar desapercibida...
-¿Por qué? Cuando voy a los conciertos me
pongo abajo. La gente me suele dejar, eso es harina de otro
costal. Si me apetece, me bajo. La gente en los conciertos
está al directo. Si alguien viene a pedirme una foto,
le pido que se la haga al que toca, que es el protagonista.
-¿Se siente mejor como madre, como actriz
o como cantante?
-¡Hombre! Como mamá.
-¿Ser madre le ha cambiado como actriz y
como músico?
-No he hecho películas desde que soy mami, pero sí
he escrito. Puede que sea más bárbara, la
hembra se activa más. Estás mucho más
alerta por el mundo.
-¿Más bárbara? No tiene pinta.
-Si me activan puedo ser más que bárbara,
pero prefiero ser tranquila.
-¿Alguna película en cartera?
-No. Ahora mismo estamos solo con música. Lo que
venga, bienvenido sea.
-Viene de Londres, donde está preparando
su nuevo disco. ¿Qué puede contar de él?
-Por ahora hay poco. Estoy grabando con Phil Manzanera.
Estamos haciendo temas nuevos, grabando cositas, preparando
el disco... Aún no hay resultado concreto.
-Desde su irrupción en el panorama musical
también se le ha visto en más películas...
-Claro. Evidentemente, gracias a que fui más conocida
me requirieron más directores. Si hubiera seguido
en mi casa no hubiera hecho más películas.
-Muchas de las canciones de 'Pafuera telarañas'
se convirtieron en himnos para muchas mujeres. ¿Satisfecha
por esa respuesta?
-No. Yo hago lo que me apetece y luego cada uno que haga
lo que quiera con ello, me da igual si lo toma como un himno
o si cuelga la letra en la pared y le tira dardos.
-¿Y continúa orgullosa de la canción
que compuso para la teleserie 'Aída?
-Sí, por supuesto. ¿Por qué no? Es
una canción que hice para esa serie y que le gusta
mucho a la gente. En Latinoamérica las mujeres flipan
con ella. La tocamos hace unos años en el Hollywood
Bowl de Los Angeles y fue alucinante, a la gente le gustó
mucho.
-En Hispanoamérica también triunfó,
¿cómo es ese público?
-El público es muy fiero. No grita, chilla. A veces
te dan ganas de decir: «Bueno, ¿os calláis?
¿Hemos venido aquí a gritar o a cantar?».
-Su segundo disco, 'Y.', ya no tuvo tanto éxito
como el primero.
-Lo esperaba y lo deseaba, era lógico. Con el primer
disco ocurrió lo que ocurrió, era la novedad,
y con el segundo, por fin, la gente lo escuchaba porque
quería. No había esa repercusión que
te obligaba a escuchar los canciones. Ahora los conciertos
la gente los recibe con ganas.
-Al principio se convirtió en un icono de
la mujer moderna...
-No, gracias. Agradezco que la gente sea amable conmigo
pero sé cómo soy y no soy tan estupenda. Procuro
ser agradable si lo son conmigo, pero nada más.
-Incluso marcó moda.
-No lo creo ni lo persigo. No creo que haya tenido una repercusión
tan amplia.
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