PREMIOS CON NOMBRE PROPIO
Texto: REDACCIÓN
Tuvieron que pasar más de 10 años para que una institución se hiciera con alguna
Medalla de Oro de La Rioja, sin embargo, la tendencia está cambiando y en la última
década catorce instituciones se han alzado con el mayor reconocimiento en La Rioja
La historia de las Medallas de Oro de La Rioja guarda pequeñas curiosidades y anécdotas que sin duda dotan de profundidad a unos reconocimientos muy queridos que desde su primera edición, allá por el año 1985, ya se hizo con un hueco en el corazón de todos los riojanos.
Porque para una Comunidad Autónoma como la de La Rioja, salvaguardar la identidad propia es tan importante como recordar y reconocer a las personas y también a las instituciones que trabajan para la mejora del nombre de esta tierra tanto dentro de nuestras fronteras como fuera de ellas.
Y si en esto de los reconocimientos las apuestas estuvieran permitidas, lo cierto es que la estadística invitaría a pensar ciegamente en una institución. Y esta apuesta hubiera ganado nuevamente. Dos instituciones se han alzado en 2009 con las Medallas de Oro de La Rioja. Tanto que en los últimos diez años, trece entidades han conseguido el máximo reconocimiento que se puede lograr en La Rioja.
Pero este hecho tan habitual en la última década no dejó de ser una quimera hasta el año 1996. Once años pasaron para que La Rioja tuviera en cuenta la labor de sus entidades. Este año el premio recayó en el Instituto de Estudios Riojanos. El IER rompió la hegemonía del individuo. Una idea que se consolidó tres años más tarde con el galardón que recibió la Universidad de La Rioja.
Ahora, la dinámica es distinta. Tanto que en los últimos años sólo una persona aparece en este listado. Se trata de Augusto Ibáñez Titín III, que recibió el año pasado este reconocimiento tras una temporada magnífica en la que ganó el título del Cuatro y medio
Volver