El urbanista

Trabajo en equipo: Los planificadores urbanísticos son profesionales que tienen que trabajar en equipo, de forma multidisciplinar, para integrar las diferentes realidades a la hora de diseñar una ciudad, desde las cuestiones políticas a las medioambientales, sin olvidar los diferentes cambios sociales y el diálogo intergeneracional.

LA CARTA EUROPEA DEL URBANISMO
ESPACIOS PARA SER VIVIDOS

Jan Vogelij, presidente del Consejo Europeo de Urbanistas, definió la nueva filosofía de las ciudades europeas emanada de la nueva Carta de Atenas

PABLO G. MANCHA. LOGROÑO

El presidente del Consejo Europeo de Urbanistas, el holandés Jan Vogelij, presentó en Logroño la denominada Carta Europea del Urbanismo, o lo que es lo mismo: las ideas de un grupo de estudiosos y especialistas sobre este tema referidas a algo tan importante como amplio y vital: Cómo han de ser las ciudades en el futuro.

Este consejo está formado por 23 asociaciones europeas de urbanistas y reúne en su seno el trabajo de unos 26.000 profesionales de la planificación territorial y sus estudios tienen carácter consultivo para las diferentes instituciones europeas. Además, organizan los Premios Europeos del Urbanismo, bienales continentales y foros de debate.

Antes de introducirse en la Carta Europea del Urbanismo, también conocida como Carta de Atenas, Jan Vogelij explicó la historia de esta iniciativa, que nació en los años treinta cuando un grupo de arquitectos empezó a preocuparse por la organización de las ciudades, «con una enorme ilusión motivada por el florecimiento de la arquitectura modernista, la aplicación de las tecnologías de aquellos años y aplicando las ideas de Le Corbusier: la ciudad organizada como un engranaje perfecto que propicia la movilidad individual de las personas».

En 2003, se volvió a reescribir la Carta, pero con una filosofía radicalmente distinta al legado de los años treinta: «La experiencia del siglo XX nos demostró que las cosas han cambiado mucho, ya que muchos de los problemas de la organización actual de las ciudades son muy diferentes: cuestiones medioambientales, problemas de interrelación entre los grandes ejes del desarrollo sostenible y los nuevos aspectos económicos de una sociedad globalizada. En este sentido, Jan Vogelij se refirió a la planificación de los espacios como una labor multidisciplinar en la que es necesario el «consenso y la colaboración entre las sociedades locales y las sociedades globales».

En este sentido, Jan Vogelij habló de lo que el llamó como ‘objetivos comunes’: «Los planificadores urbanísticos tienen que hacer hincapié en las diferencias, pero sin olvidar todo el sustrato común, sobre todo cuando se planifican y se construyen redes de ciudades».

Al hablar de redes salió a relucir el tema de las conexiones, de las que destacó tres aspectos fundamentales: la conexión social, económica y ecológica, a los que llamó como los tres ejes del desarrollo sostenible.

Jan Vogelij dijo que la calidad de vida en una ciudad está íntimamente relacionada con el equilibrio y la conexión: social, riqueza cultural, intergeneracional e identidad, «ya que cada grupo social necesita de una gama de equipamientos diferenciada».

Una de las claves de las nuevas ciudades ha de ser el equilibrio económico, con el debate suscitado entre globalización / regionalización y las ventajas competitivas que marcan los diversos elementos del patrimonio cultural. Sin olvidar las redes de colaboración que se tienen que definir entre ciudades, como pueden ser Logroño, Oporto y Burdeos con el vino.

«Una ciudad no puede estar segregada de su entorno inmediato»

Jan Vogelij se detuvo en varias ocasiones en su conferencia en la conexión medioambiental de las ciudades. Habló de las urbes en el sentido de pequeños ecosistemas y recalcó que «una ciudad no puede estar segregada de su entorno». Pero cuando los entornos están deteriorados, las ciudades pueden ejercer también una fuerza regeneradora de los espacios. Las ciudades han de ser –enfatizó– sinónimos de calidad de vida y se han de pensar como «entornos saludables».

El urbanista holandés también habló de los nuevos retos de los urbanistas europeos: «Existen desafíos sociales y políticos y también nuevos y constantes cambios económicos y tecnológicos, desde los trenes de alta velocidad hasta el comercio electrónico. Todas estas realidades están ahí y por ello los planificadores están obligados a trabajar con coherencia y dando un gran valor a lo multidisciplinar, ya que han de ser científicos, visionarios, consultores políticos y medioambientales y trabajar con sentido de la solidaridad».
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