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Turistas del vino
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En el mundo existen cuatro millones de enoturistas |
>> Los turistas del vino son aquellos viajeros que atribuyen
un valor muy especial al desplazamiento hacia los territorios
donde se produce el vino.Y no sólo quieren degustar los
caldos sino también conocer la historia de sus viñedos
y la cultura de su tierra y las gentes que la habitan. Y La Rioja
en eso es líder.
En el mundo existen entre cuatro
millones de enoturistas de los llamados habituales y otros dos
millones ocasionales, que gastan entre ambos unos 2.500 millones
de euros al año para dar rienda suelta a su pasión:
es decir que de cada 10 euros gastados en una bodega, se generan
al menos 50 euros de otros gastos turísticos en la región
a la que visitan, según un trabajo realizado por la consultora
Deloitte.
Las nuevas tendencias del enoturismo destacan que el modelo es
realizar mayor número de viajes a lo largo del año
pero con una intensidad y duración mayor. Por ello, una
de las claves para obtener éxito como región enoturística
es la diversificación de la oferta y así atraer
a nuevos segmentos de la demanda.
Pero, ¿cómo son y qué mueve a los turistas
del vino? Existen varios perfiles: El considerado profesional
se trata de una persona experta en vinos y en la cultural del
vino, de 30 a 45 años de edad y está capacitado
para analizar con el bodeguero o el enólogo las virtudes
o defectos de un vino. Suele ser curioso e interesado en cosas
nuevas, y se muestra dispuesto a dedicar su tiempo para descubrirlas
y disfrutarlas.
El neófito apasionado suele ser una persona de entre 25
y 35 años de edad, de buena posición socioeconómica,
que disfruta del vino y lo identifica como medio para establecer
amistades, socializarse, disfrutar de la comida y explorar el
territorio. Suele viajar rodeado de amigos, que pertenecen a su
perfil profesional.
El narcisista
El modelo narcisista suelen ser personas de buen posicionamiento
social y de entre 40 y 50 años de edad. Además,
están interesados en la cultura del vino por el estatus
social y tiene la intención de poder presumir de conocimientos
en viticultura y distinguirse.
Está satisfecho con un conocimiento de lo básico
e imprescindible para poder impresionar y siente una especial
atracción por las bodegas famosas y los vinos de renombre.
De hecho, el informe señala que son más fáciles
de impresionar que los perfiles anteriores.
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