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El
chupinazo abre una semana para olvidar la monotonía
Las
fiestas, que se prolongarán hasta
el próximo domingo, incluyen todo
tipo de actos para todo tipo de públicos
C. CUARTERO / ALFARO
El chupinazo abrirá este mediodía las fiestas
patronales en honor a San Roque y San Ezequiel Moreno. Un
periplo festivo de toda una semana que vendrá cargada
de un buen número de actos para ayudar a los alfareños
y visitantes a olvidar sus preocupaciones y quehaceres de
la vida cotidiana.
Siete días en los que el ambiente se vivirá
intensamente en la calle para inundar todos y cada uno de
los rincones de una ciudad que abre sus puertas a la alegría
y la cordialidad tan típicas de todo un pueblo, que
pretende saludar como acostumbra a su semana más divertida
del año.
La música, las peñas, las degustaciones, los
niños, jóvenes y mayores se encargarán
de cumplir con su cometido para que Alfaro se convierta estos
días en el principal referente festivo de toda La Rioja.
Desde hoy y hasta el próximo domingo está prohibida
la tristeza en una ciudad que sabe disfrutar como ninguna
de esos calurosos días de San Roque y San Ezequiel,
no sólo en el aspecto climatológico. Porque
calurosa es la bienvenida que se ofrece al de fuera; caluroso
es el ambiente que se respira en el chupinazo; calurosos y
emocionantes los encierros; calurosas las tardes de toros,
las salidas de las charangas, los almuerzos en los cuartos,
las peñas, los ‘gorgoritos’, el aperitivo
diario, la feria... Todo es caluroso, alegre y optimista en
estos días que comienzan hoy.
Cuando el alcalde prenda a mediodía la mecha del cohete
anunciador desde los balcones de la antigua Casa Consistorial,
mayores y pequeños se fundirán en el bullicio
y la alegría de unas fiestas ansiadas por todos. Una
ciudad que espera la llegada del 14 de agosto para poder vivir
la intensidad del chupinazo o la sincera emoción del
día grande, el 16, inundado a partes iguales por aromas
de albahaca y devoción hacia los patronos. No importa
que las fiestas no se disfruten en su totalidad hasta el último
día. Ya habrá quien lo haga. Lo que importa
es vivir a tope los días más cortos y las noches
más largas del año.
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