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Con las peñas, diversión garantizada
Los
cuartos de las peñas volverán a
convertirse en el punto de partida de la
animación nocturna con la charanga
C. CUARTERO / ALFARO
¿Se han parado a pensar qué sería de
las fiestas sin el colorido y la originalidad de la indumentaria
propia de cada peña? ¿Qué pensarían
los patronos si los peñistas no se dejaran ver ni oir
del 14 al 20 de agosto? ¿Sería igual el ambiente
de las tardes de toros? ¿Para quién tocarían
las charangas? Todos estos interrogantes tienen en las peñas
su principal razón de ser.
Si ya eran numerosas hace tres décadas, el ambiente
de peñas que vive Alfaro desde hace varios años
es inmejorable. Tras la crisis de los años 80 en los
que tan sólo lograron sobrevivir las cuatro de renombre,
entre las que ‘Crepúsculo’ y ‘Casino’
se repartían la mayoría de sus miembros, el
ambiente peñista entró en barrena en los 90.
Rara era la cuadrilla que tenía en su indumentaria
su principal seña de identidad y hacía la vida
(mañana, tarde y noche) en su cuarto de fiestas.
Hubo de pasar un tiempo hasta que las peñas volvieron
a resurgir de sus cenizas para convertirse de nuevo en el
principal referente de los sanroques. Y eso es algo que, a
decir verdad, se debe en gran medida a la buena disposición
de los propios jóvenes (y también de quienes
no lo son tanto) y al respaldo que encontraron en el Ayuntamiento.
De hecho son las peñas los órganos a los que
el Consistorio suele recurrir a la hora de planificar cualquier
actividad, por pequeña que sea, que tenga en el público
joven su principal destinatario. Las sugerencias de los peñistas
son tenidas muy en cuenta por los responsables municipales
a la hora de confeccionar el programa de fiestas. Y son las
peñas las que, más tarde, responden organizando
cada madrugada, a la 1.30 horas, la salida de la charanga.
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