La Rioja en fiestas  
ARNEDO
Arnedo
Fiestas de Arnedo
Javier Castillo Eguizábal ha sido el pregonero oficial de fiestas ante un Teatro lleno de público. / E.P.

Asesor y profesor
Residente en Zaragoza, Javier Castillo tiene un despacho de auditorías y, desde hace 18 años, tras un inicio «accidental», se ha convertido en su segunda labor ser profesor de la asignatura de Auditoría en la facultad de Empresariales de la Universidad de Zaragoza.
«A Arnedo voy mucho, del orden de unos veinte fines de semana al año, de lo que tiene buena parte de culpa mi mujer, que es de Pradejón, a quien también le tira mucho La Rioja y nuestras familias», comenta.
En cuanto a cómo ven Arnedo desde Zaragoza, Javier lo cuenta así: «La primera pregunta, si no la segunda, es sobre el vino. En Aragón tenemos –porque también me considero aragonés– una zona de vino muy buena... Mi primera conclusión es que Arnedo se conoce. Tenemos una industria muy importante a nivel nacional para que se nos conozca. Los Callaghan, Fluchos y compañía presidente la mayoría de las tiendas de zapatos Zaragoza. Y además de empresarial, creo que a nivel de calle también existe una buena vinculación con Arnedo».
Programa
Martes día 26 Miércoles día 27 Jueves día 28
Viernes día 29 Sábado día 30 Domingo día 1
Lunes día 2    

Inicio de las fiestas
El alcade de Arnedo
Concejal de Festejos
Teatro Cervantes
La reina y las damas
Feria de pelota
Tradicones
Pregonero
Operativo especial

«Lo singular es lo
que nos hace especiales»

El pregonero de estas fiestas invita a todos los arnedanos y visitantes a disfrutar intensamente de estos días

E. PASCUAL/ ARNEDO



Con sus recuerdos y sentimientos hacia Arnedo, Javier Castillo Eguizábal, residente en Zaragoza, quiso contagiar a los arnedanos con su pregón las ganas por disfrutar de estas Fiestas 2006.

– ¿Qué sintió al recibir la noticia de que era designado como el pregonero de estas Fiestas 2006?
– La primera sensación fue de sorpresa absoluta. En ningún momento me había podido imaginar que alguien se dirigiría a mí para preguntarme se quería ser pregonero. A continuación, una vez superada la sorpresa, sentí, por supuesto, un inmenso honor. Para un arnedano que reside fuera del pueblo, que se acuerden de ti te hace sentir muy orgulloso. Y a partir de ahí, ganas y cosquilleo para que llegara el día.

– ¿Responsabilidad?
– Más que responsabilidad, que me apetecía encontrarme a gusto sobre el escenario. La palabra sería el deseo de conseguir que todos nos sintiéramos a gusto y que las fiestas comiencen de una manera agradable.

– ¿Qué mensaje ha querido trasladar a sus vecinos con el pregón?
– Mi primera idea era que el pregón fuese algo festivo, partiendo como hilo conductor mis recuerdos y sentimientos hacia Arnedo, vinculados con sus fiestas. De este modo, mi intención ha sido dar un repaso a mi vinculación con Arnedo, por qué sigo vinculado con Arnedo y, sobre todo, lanzar un mensaje de alegría para que los arnedanos aprovechen esta semana de fiestas, que se diviertan, que disfruten de todo lo que puedan y que intentemos que todos aquellos que nos visitan esté lo mas a gusto posible.

– La distancia, ¿otorga e incrementa el cariño hacia su pueblo?
– La distancia otorga visión, como en cualquier asunto, como observar un cuadro. La distancia te hace apreciar lo que quieres, lo que has vivido. Por ejemplo, a mi hijo le digo que ha perdido la suerte de disfrutar la niñez en un pueblo, viviendo la calle. Eso es algo que no aprecias hasta que te vas fuera. La distancia te hace consciente de que has vivido muchas cosas entrañables que, si no hubiera estado fuera, lo daría como algo totalmente normal.

– De anécdotas en fiestas, ¿cuáles recuerda especialmente?
– Siempre he estado vinculado con la Peña Tao y siempre comento que uno de los mejores días fue uno en el que nos disfrazamos de majorettes, y tuve el honor de ser el director de aquella banda. Fue una tarde de toros y una bajada de la plaza maravillosas, en las que nos quedamos con todo el pueblo. Otra buena anécdotas fue la carrera de cochinillos, organizada por mi querido ‘Cholo’... una gran idea.

– ¿Cuál es su momento favorito de las fiestas arnedanas?
– El momento siguiente al Rosario de la Aurora, en el patio de Santo Tomás, esa hora y media que estamos con los navarros antes de marchar a la procesión. Soy de los afortunados que pueden desayunar con ellos.

– Entonces, entre sus actos recomendados para estas fiestas, ¿el Rosario de la Aurora y el Robo de los Santos son fijos?
– Tú puedes venir a Arnedo por mil cosas, pero lo que nos tiene que hacer especiales es lo singular, y esos actos son el Rosario de la Aurora y la procesión del Robo de los Santos. Lo importante de estos actos es la vinculación que tenemos los arnedanos con ellos, que a los ojos del visitante es algo extraordinario. A partir de estas recomendaciones, tenemos una gran Feria de las Novilladas... Y también nuestra gastronomía, y a partir de ahí todos los actos y el ambiente en la calle hasta que el cuerpo aguante.

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