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Las
pregoneras enfatizaron la importancia del
hermanamiento de navarros y riojanos en estas fiestas
E. Pascual / Arnedo
Coronada la reina María Pascual y sus damas, la recta
final hacia el inicio de estas fiestas de San Cosme y San
Damián caminaba por las evocaciones del pregón
de fiestas 2007. Y, excepcionalmente, no fue pregonero sino
dos pregoneras las encargadas de enunciarlo. Las investigadoras
arnedanas Mª Ángeles Herrero Gil de Muro y Minerva
Sáenz Rodríguez subían en la noche del
martes 25 al escenario del Cervantes entre el calor de la
ovación de sus vecinos, como reconocimiento y agradecimiento
a su labor como coordinadoras, junto a Mª Pilar Salas
Franco y otros muchos colaboradores, del esencial libro ‘Folclore
y ritos en torno a San Cosme y San Damián de Arnedo’.
Aludiendo a esta excepcionalidad de ser pareja pregonera,
y a su antecesora como pregonera, la poetisa Carmen Elisa
Pérez Arancón en el 2000, en los 37 años
de este preludio festivo que nacía como ‘Exaltación
de valores arnedanos’, ambas se intercambiaron tres
intervenciones. Confesándose «ruborizada»
ante el evento, Minerva describió cómo nació
y se forjó el proyecto del libro, agradeciendo la preciosa
participación de los diversos colaboradores.
Mirándose, Minerva y Mª Ángeles compartieron
sus vivencias de infancia, adolescencia y juventud en fiestas,
desde los recuerdos de Gorgorito en la plaza y los encierros
acompañados de sus mayores hasta la reivindicación
del zurracapote en los cuartos. Minerva recordó su
participación en la Rondalla Virgen de Vico dirigida
por don Luis, cómo ocupaba los veranos en acondicionar
los cuartos con la cuadrilla y en la peña Sendero,
cómo ansiaba la llegada de septiembre cuando marchó
a la Universidad... Por su parte, Mª Ángeles dibujó
los bailes con la peña, los distintos lugares de la
feria antes de confesar que ahora se dedica al «pingoneo»
en fiestas, a aprovechar cada instante en la calle, con asistencia
obligada al rosario de la Aurora y a la procesión del
Robo de los Santos.
Porque las pregoneras volvieron al libro del que son coordinadores
en el final del pregón, subrayando la verdadera importancia
de su investigación: «La grandeza de estas fiestas
reside en la hermandad que se plasma entre los pueblos»,
valoraron como homenaje a los navarros desde La Rioja, deseando
que año tras año sigan encontrándose,
con gran solemnidad, para revivir esta tradición secular.
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