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«Lo
más grande es la alegría con la que vivimos
estas fiestas»
E. Pascual / Arnedo
Entre los más de 200 actos que surcan estos siete días
en honor a San Cosme y San Damián, Laura García
tiene claro que va a intentar estar presente en todo lo posible,
sobre todo en las vaquillas, lugar de encuentro de todos los
arnedanos. La concejal de Festejos del Ayuntamiento invita
a todos sus vecinos a disfrutar estas fiestas como mejor debe
hacerse, compartiéndolas con los arnedanos.
– Desde que asume la concejalía de Festejos
y Juventud en junio, ¿cómo ha sido el trabajo
para confeccionar el programa festivo?
– Han sido unos meses de mucho trabajo y de auténtica
locura con el objetivo de que todo el mundo quede satisfecho
con el programa confeccionado. Además, hemos buscado
cuáles son los lugares de Arnedo apropiados para cada
acto y para que la gente los disfrute. Como compañero,
he contado siempre con Manolo Soria –anterior edil de
Festejos– para resolver todas aquellas preguntas que
pudieran surgir.
– ¿Más de 200 actos?
– Sí, pensados para todos. Tenemos desde el Gorgorito
para los pequeños, que ya es parte obligada de nuestra
historia, hasta actos para los mayores. También nos
acordamos de los mayores que están en la residencia,
con quienes compartimos el pasado fin de semana.
– ¿Por qué han vuelto a apostar
por la carpa de la plaza de España?
– En las fiestas de San José de marzo tuvo una
gran aceptación y, desde entonces, eran muchos los
que la pedían. Y creo que hemos acertado vista la climatología
que nos va a acompañar en los primeros días
de las fiestas. Así, vamos a asegurar la celebración
de actividades de calle que, de no tenerla, se suspenderían.
– ¿Qué impronta espera plasmar
en los años sucesivos en las fiestas patronales de
Arnedo?
– Estas fiestas 2007 guardan una continuidad respecto
a las de años anteriores, con muchas de las actividades
que no pueden faltar y que hay que mantener. Lo que me gustaría
es que los arnedanos vuelvan a encontrar el verdadero significado
de las fiestas, sintiéndonos como se han sentido nuestros
antepasados y transmitirlo a nuestros pequeños. Las
raíces de nuestras fiestas están en el Robo
de los Santos y debemos sentirnos orgullosos de haber trascendido.
Detrás de esos pregones, de las Auroras, del ‘Autraño’,
hay mucho cariño, una hermandad que debemos mantener.
Lo más grande de nuestras fiestas es precisamente aquello
que no se puede escribir en el programa: la alegría
con la que las vivimos, los bajos abiertos y cada día
un tipo de comida típica, ese ambiente de la fiesta
que debemos saber transmitir.
– Porque año tras año los arnedanos
escriben parte de su historia.
– Es muy bonito conservar nuestra historia. Los visitantes
se sorprenden del significado de nuestra procesión,
de nuestra gastronomía como los ajos asados... Cuando
conocen la tradición, ya no sólo saborean ese
ajo asado sino que se saborea la historia de Arnedo. Esos
valores son necesarios los 365 días del año,
en el día a día, tanto en el trabajo como en
las fiestas. Con todo el estrés acumulado, estas fiestas
son un buen momento para encontrarse con los amigos y compartir
un vermú, las tardes en la peña...
– La calle es el territorio...
– Eso es: comienza la verbena y toda la calle es para
ti para bailar. Tenemos que disfrutar de la calle y todos
debemos salir. Y para aquellos que no puedan estar con nosotros
por motivos de salud, estoy segura de que gracias a los medios
de comunicación les va a llegar la alegría de
quienes estamos en las calles de fiesta.
– A unas horas de las fiestas, ¿qué
sensaciones le recorren?
– Ya no sé ni lo que son los nervios... Tengo
mucha ilusión y creo que voy a disfrutar al ver a la
gente disfrutando de las fiestas, cada uno a su manera. Espero
que los arnedanos vivan las fiestas como les plazca, desde
la juerga o desde más descansadas, por el día
y por la noche... Y, por supuesto, los Santos se quedarán
con nosotros.
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