Los Tres Blasones
Los más pequeños también se implican en la representación. | DÍAZ URIEL

Cada uno en su sitio
Bea es una de la chicas más jóvenes que trabajan en la obra. Su papel es de soldado y lleva ya cinco años colaborando en ‘Los Tres Blasones’. «Me gusta mucho actuar y es divertido. Antes trabajé como pueblo pero ser soldado es mejor. Animo a la gente joven de Calahorra a que participe, es una experiencia muy bonita y ayuda a conocer la historia de tu ciudad». La misma opinión tiene Juanjo: «es una pena que no venga más gente joven a ver la obra, es muy entretenida y se aprende mucho». Este joven explica que este año es ‘pecholata’ «un simple romano, aunque he hecho muchos papeles».
Para Antonio esta es la primera experiencia como miembro de ‘Los Tres Blasones’ y parece muy ilusionado. Es la tónica general que se respira en los ensayos. Cada uno sabe qué es lo que tiene que hacer, aunque no faltan las órdenes de los organizadores, que son los que más claro tienen en su cabeza cómo debe ser el movimiento de cada uno de los participantes.

LOS PROTAGONISTAS DE LA REPRESENTACIÓN
EL SACRIFICIO DE LAS TARDES DE VERANO

De lunes a jueves todos los participantes en la obra trabajan para que todo salga perfecto

Las casi 250 personas que participan en la representación y elaboración de ‘Los Tres Blasones’ dedican la mitad de las noches del verano a conseguir que la obra salga perfecta. De lunes a jueves, y de 8.30 a 10.30 de la noche, actores, directores, regidores, maquilladoras y decoradoras se reúnen en la sede de la cofradía de la Santa Veracruz para trabajar porque todo salga perfecto. Al ensayo acuden calagurritanos de todas las edades, todos con la misma ilusión, que trabajan muy duro sin olvidarse de la diversión.

Cómo explica el director del evento, Ricardo Romanos, no es algo sencillo coordinar a los más de 160 actores que participan en la obra. «Conseguimos prepararlo gracias al ordenador. Se diseña la obra completa en la pantalla y luego en los ensayos lo que se pretende es que estén todos perfectamente coordinados entre ellos y con la banda sonora».

A pesar del arduo trabajo que supone preparar la obra, algunos de los actores se quejan de la poca iniciativa que existe por parte de los calagurritanos a la hora de asistir a la plaza de la Catedral los días de la representación, que este año se celebra los días 5, 6 y 7 de agosto.

Benita Martínez, encargada de peluquería y maquillaje, comenta que ensayan sólo en una ocasión antes del día del estreno. «Los maquillajes no son muy complicados, van desde los más coloristas, que son los guerreros, a los maquillajes más simples. Ya tenemos más o menos controlado cómo va cada uno, ya que lo conocemos de otros años. Además, las chicas jóvenes nos ayudan mucho».

El grupo de atrezzo lleva tres meses trabajando para tener todo preparado. Cómo explica Sagrario Rodríguez, este año han tenido que remozar muchos de los complementos. «Cómo esta jornada es la primera que se representó, hay cosas que están muy estropeadas».

Los actores van rotando entre los papeles que existen en la obra. Uno de los más curiosos y que más trabajo lleva detrás es el de los guerreros. De preparar la coreografía de las dos batallas que se incluyen en esta jornada se encarga Antonio Solivera, maestro de armas, que explica que «lo más difícil en coordinar a todos los actores de la lucha y conseguir que hagan los movimientos correctamente».

Mahor Galilea es la jefa de producción y explica que «cada año es completamente diferente, siempre hay novedades y sorpresas, así que cada vez existen unas dificultades distintas, a pesar de ello se nota que todo el mundo participa con muchas ganas».
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