BORJA CRESPO.

No es la primera vez que hablamos sobre la relación entre cine y cómic, y tampoco será la última. El tema sigue dando para mucho, especialmente en un panorama del ocio donde se lleva eso de ser artista renacentista. Chico para todo, se entiende.
Tenemos otro ejemplo palpable, de auténtico culto, en la figura de Kevin Smith. Ahora llega a las pantallas Dogma, pero los quioscos llevan algún tiempo ofreciendo otro trabajo de su cosecha, esta vez como guionista de cómic: las nuevas aventuras de Daredevil, el superhéroe ciego que no conoce el miedo. Este personaje, creado por el gran Jack Kirby y dibujado por Bill Everett ­con guión de Stan Lee­ a mediados de los 60, fue conocido en su momento como Dan Defensor, según la traducción promovida por la extinta editorial Vértice.
Los tebeos de superhéroes viven una temporada de vacas flacas, aunque ya quisiera el mercado independiente la mitad de sus ventas. La todopoderosa Marvel, consciente de que desciende el interés por sus productos, ha seguido al pie de la letra la máxima de renovarse o morir al crear la línea Marvel Knights, un subsello que ha lavado la cara a superhombres como Punisher, Pantera Negra, Inhumanos o el propio Daredevil, estrella del lote.
El dibujante Joe Quesada y el entintador Jimmy Palmiotti han sido los encargados de revitalizar, desde su estudio Event, las tribulaciones de Matt Murdock, el abogado ciego que lucha contra los malhechores enfundado en un traje rojo y con unos curiosos cuernecillos en la cabeza. Para ello se han aliado con Kevin Smith, al que han dado carta blanca.
El resultado es una sugestiva serie de ocho números, aunque inicialmente se anunciaran seis, editados aquí por Planeta DeAgostini. La historia nos presenta a Daredevil embarcado en la difícil tarea de proteger a un bebé abandonado, al que están buscando con oscuras intenciones. El despliegue de acción propio de este tipo de historietas se ve acompañado por diálogos y situaciones marca de la casa, lo que convierte el conjunto en un producto atípico, aunque el responsable del guión demuestre que conoce bien el personaje y el medio. No faltan estrellas invitadas, como Spiderman o el Doctor Extraño, y referencias a tebeos como Predicador o Sin City. Smith ha confesado abiertamente la influencia de Frank Miller, quien se encargó de guionizar las andanzas de este inusual justiciero minusválido en los 80.

No es ésta la primera incursión en las viñetas de Kevin Smith, quien incluso posee un comercio especializado. Sus películas dan muestra de su pasión por este medio. La aparición estelar de Stan Lee, creador de Spiderman, en Mallrats o el ácido retrato de una convención de cómic en Persiguiendo a Amy son claros ejemplos. Además, existen tebeos de Clerks y de Jay & Silent Bob.