ELOY MARRODÁN.

Cada vez es más fácil, o mejor dicho menos complicado, presenciar proyecciones de cortos en Logroño. Gran culpa de esto la tienen los responsables del Café-Bar Nesquerabia que, después del éxito de su iniciativa, han puesto en marcha la II Muestra de cortometrajes europeos. Curiosos, amantes del género o despistados integrales pueden pasarse por el Café Bar Nesquerabia (Plaza del Mercado, 8) los jueves, viernes y domingos, desde el pasado día 24 de febrero, hasta el próximo 23 de abril.
Los organizadores han introducido algunas variaciones respecto a la primera edición. La principal es la que afecta a los horarios. Así, los jueves y viernes los pases comenzarán a las 21:00 y a las 23:00 horas. Sin embargo, los domingos se adelanta en media hora, es decir, las proyecciones empezarán a las 20:30 y 22:30 horas. Y es que los domingos son días de recogida temprana por lo que se comienza antes. Con gracia, mucha gracia y acierto, mucho acierto, definía uno de los organizadores -David Álvarez- la distribución de las sesiones: "En la primera, la gente piensa en algo que hacer antes de ir a casa. La segunda es para los que piensan algo para salir de casa".
Como es lógico en una segunda muestra, se han cambiado cosas respecto a la primera con el objetivo de mejorar el resultado final. Uno de los cambios consiste en no repetir cortos durante los días de Muestra. En cada sesión se programan tres cortos y ya no se repiten durante los días siguientes. El que se los pierda ...
La seriedad con la que los organizadores conciben esta iniciativa queda plasmado a la hora de recoger. Ya se advierte a los asistentes que durante la proyección ni se sirven consumiciones, ni se recoge vajilla.
Otra de las novedades que presenta la edición de este año es que los espectadores que se den cita en el Nesquerabia podrán opinar. Al comienzo de cada sesión se facilitará al público una ficha para que emitan sus votos después de ver los tres cortos. Con los trabajos que resulten elegidos está previsto que el día 28 de abril se realice una sesión golfa en los Golem. Como todas la sesiones golfas: palomitas, cortos y ... lo que se tercie.
A diferencia de la primera edición, ahora los trabajos que se proyectan no solamente provienen del mercado nacional. También incluye la II Muestra cortos franceses, un yugoslavo, incluso uno argentino. Está claro que como sigan esta progresión, en próximas ediciones no van a saber donde elegir cortometrajes para proyectar.
Pero la organización se reserva las sorpresas. Por ejemplo, ha adelantado que habrá una noche dedicada a los trabajos realizados en la Rioja. Se llamará "El riojanismo y uno mismo". Será un día cualquiera del programa (por ejemplo el 10 de marzo) pero al final se incluirán cortos relacionados muy de cerca con La Rioja (rodados en nuestra comunidad o por realizadores riojanos).
La organización de la II Muestra de cortos no ha escatimado en mejoras. Incluso se ha comido la cabeza para presentar iniciativas divertidas. Así, ha decidido presentar un concurso dentro de la Muestra. Se trataría de presentar anuncios televisivos doblados con otros diálogos más divertidos, sugerentes o que resulten interesantes. Incluso, como sugirieron en la rueda de prensa, pueden ser anuncios antiguos como Menforsán. La idea es que cuando lleguen los anuncios doblados se pueda comenzar las sesiones viendo esas "obras de arte" para deleite de los presentes y luego proyectar los cortos.
Imaginación, una pantalla de 2x1m.,un proyector de 29 pulgadas, muchas llamadas telefónicas y confianza en el proyecto, han sido suficientes para que los responsables del Nesquerabia saquen adelante una iniciativa interesante. Sobre todo, porque ahora mismo los cortos tienen poca salida.

No creáis que el público es siempre el mismo. Cada sesión tiene sus propios fijos, entre los que destacan el grupo de señoras que no faltaba los domingos a la primera sesión.
Ni tampoco penséis que todo sale sobre ruedas. El primer día, en la primera muestra, el vídeo decidió no funcionar y puso en un serio aprieto a los organizadores, hasta que finalmente se pudo arreglar para proyectar el corto que se había quedado a medias, "La puta de oros".