Siniestro Total dedican todo un álbum a repasar la historia de la música afroamericana: "Es una suma anticomercial de estilos que, en su día, fueron muy comerciales"

BORJA CRESPO.

Mayo del 93. Los chicos de Siniestro Total viajan a Memphis, Tennessee, para grabar con la ayuda de Joe Hardy, productor de ZZ Top. En una de sus incursiones por los enormes y fascinantes almacenes de objetos de segunda mano de la capital del rock and roll, encuentran unos cuantos discos de pizarra a 78 revoluciones. Entre ellos, les llama la atención el de un músico desconocido llamado Jack Griffin. La música que salía de aquellos surcos resultó tan asombrosa que, a su regreso a Galicia, el grupo decidió iniciar una lenta y complicada investigación para reconstruir la historia y la leyenda de aquel músico misterioso "que hablaba de extrañas pasiones humanas envueltas en una música entre arrebatada y cruel".
Éste es el punto de partida de La historia del blues, decimocuarto álbum de la banda viguesa por excelencia. Un disco, documental y espectáculo conceptual en torno a la figura del tal Jack Griffin, negro de piel clara que hizo un pacto con el diablo en una plantación de Mississippi y logró la inmortalidad a cambio de consagrar su vida al blues genuino, la música del demonio, según la tradición afroamericana.
Así comienza la fábula con la que Siniestro Total saldan una vieja deuda con el blues. El disco sirve a Julián Hernández y sus acólitos para repasar la evolución de la música afroamericana, comenzando con el dixieland de Nueva Orleans de los años 20 (La alegría de vivir) y pasando por el blues rural (Vuelvo hacia el hogar), la electricidad de Chicago (¿A quién vas a culpar?), el zydeco y los ritmos pantanosos deudores de Dr John (Coleguita), el tex-mex (Bajo sus propias pistolas), el blues tejano blanco (Llevadme a mi Texas natal), el freak rock ácido a lo Beefheart/ Zappa (El enanito y las tres blancanueces), el funk neoyorquino (Ni sí, ni no), el rap (Mata al malo y pilla a la chica) y el gospel (Dios tiene un plan).
Producido por Joe Hardy, La historia del blues ha sido grabado en Casa de Tolos, nuevo estudio del bajista Segundo Grandío, junto a «músicos amigos» como Josele Santiago (Enemigos), Rómulo Sanjurjo (de los bravús Os Diplomáticos de Monte Alto), Reverendo, el pianista Andy Phillips, las cantantes Sheyla Cuffy y Doris Cales y el acordeonista Flaco Jiménez. El colaborador habitual del grupo Mikel Clemente ha rodado un documental sobre la génesis del disco, y una decena de dibujantes han ilustrado la vida del tal Jack Griffin.
Siniestro Total escenificará su nuevo trabajo en un cuidado espectáculo "deudor de Frank Zappa, los Kinks, el 'Rocky Horror Show' o los Residents". Apoyados por el actor Manuel Manquiña, Siniestro Total inician en Santiago una gir. Pero mejor que lo cuente Julián Hernández.