El mundo está de enhorabuena: Angus Young y sus secuaces recuperan su sonido de los 70

O. CUBILLO.

El guitarrista Angus Young, su hermano el machaca Malcolm, el vocalista ahogado Brian Johnson, el batería de toda la vida Phil Rudd y el bajista Cliff Williams ­en su puesto desde el 77­ editan hoy una pequeña obra maestra que rebaña su sonido clásico de guitarras hirientes, ritmos sólidos y coros de batalla, para entonar brazo en alto junto a la barra del bar. Se titula Stiff Upper Lip, lo edita D.R.O. y es su primer trabajo en un lustro, chavalín.
La cosa es para ponerse contentos: este disco recupera el tiempo perdido (buf, los videográficos años 80 de AC/DC y su atención al mercado adolescente americano) y vuelve a dejar que el riff corra por el sistema nervioso del oyente. Stiff Upper Lip continúa la senda ascendente iniciada diez años ha con The Razor's Edge y reincide en el boogie metal machote de su anterior CD, Ballbreaker. No sabemos qué decir, la emoción nos agarrota y los comentarios suenan comunes: para beber cerveza, igual que en el instituto, jo, como escuchar de nuevo el Dirty Deeds Done Dirt Cheap. A lo mejor Angus quería recuperar al público treintañero al que tenía tan despistado. O a lo mejor han vuelto a este sonido porque, si los Black Crowes se han forrado copiándoles, ellos no iban a ser menos.