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SOLANGE VÁZQUEZ.
Este no es un 'mail' agradable,
y me gustaría que tampoco fuese cierto». Así
comienza uno de los bulos informáticos que más
indignación y revuelo han causado en los últimos
tiempos. El mensaje en cuestión, del que existen varias
versiones, circulaba por la Red y se propagaba a la velocidad
del rayo, no sólo por la rapidez del medio de transmisión,
sino por lo truculento de la historia.
En él se detallaba cómo un médico chino
residente en Nueva York, un tal Michael Wong Chang, se dedicaba
a crear gatos bonsai. El siniestro doctor sedaba supuestamente
a mininos recién nacidos para introducirlos en botellas
de cristal, de modo que, pasado el tiempo, el esqueleto acababa
atrofiándose y el animal se quedaba enano y con la forma
del recipiente. En el mail, se invitaba a los curiosos a visitar
la página web www.bonsaikitten.com donde el presunto médico mostraba su
trabajo con la intención de vender los sufridos felinos,
que, según el mensaje, eran ya las mascotas de moda en
medio mundo.
"Captar
la atención"
La tétrica broma ha viajado por medio mundo, hasta el
extremo de que miles de asociaciones de internautas, protectoras
de animales y particulares han emprendido una guerra virtual
contra la página "de ese chino loco que tortura
animales". Incluso, en plena polémica, el FBI
llegó a investigar el caso, comprobando que el sádico
Chang no existe y que todo se trataba de la pesada gamberrada
de un estudiante, que había colgado la web desde una computadora
del Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Por supuesto, el alumno, que llevó a cabo su acción
el pasado mes de diciembre, ha sido expulsado del centro. Además,
recibió ataques de hackers justicieros los conocidos
piratas blancos y su página fue cerrada hasta que
encontró un host llamado rotten que le acogió ,
un lugar al que va a parar buena parte de la morralla de la Red.
El FBI descartó que se realizaran este tipo de torturas
animales y zanjó el asunto alegando que el autor del bulo
"sólo estaba tratando de captar atención".
Desde luego, este caso no es único: sólo se trata
de uno de los miles de hoaxes término equivalente
a "engaño" o "broma"
utilizado para designar a los bulos transmitidos por Internet
que circulan por el ciberespacio en busca de internautas crédulos.
Es una variante sofisticada e informatizada de las míticas
leyendas urbanas, esas historias falsas que todo el mundo da
por ciertas y que se propagan habitualmente de boca a boca.
Pero los hoaxes no se limitan únicamente a la difusión
de estas historias. Existen muchas clases diferentes: modalidades
que alertan sobre virus incurables, cadenas con objetivos solidarios,
de la suerte, mails que indican cómo hacerse millonario
sin mover un dedo, anuncios de suculentos premios ofrecidos por
grandes compañías Y es que la imaginación,
como la Red, no tiene límites.
Amenazas. Sin embargo,
a pesar de la variada tipología, hay algunos elementos
comunes que nos pueden indicar que estamos ante un hoax cuya
finalidad, según los expertos, es captar direcciones de
e-mail con objetivos publicitarios y congestionar directorios,
con la consiguiente pérdida de tiempo y dinero para el
internauta. Las pistas para identificarlos son inequívocas:
no están firmados y piden que reenvíes el mensaje
a todas tus amistades. En ocasiones, hasta amenazan con grandes
desgracias en caso de no atender las instrucciones.
Para luchar contra los hoaxes y otros fenómenos nefastos
de la Red, como los virus, hay sitios en Internet por ejemplo,
el llamado Rompecadenas donde se alecciona al cliente para
que sepa actuar correctamente cuando recibe uno de estos mails.
Además, desde esta web, se pide la colaboración
de los internautas para que le envíen los hoaxes detectados
y pasen así a integrarse en un listado de bulos que está
al servicio del usuario.
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