De siete a once horas de caminata, en algo más que un simple paseo, se convertirá el sábado 19 la IV Travesía Valle de Ezcaray. Memorial Javi Valgañón, que organiza la Asociación Amigos de Ezcaray.


IGNACIO MARTÍNEZ.

A partir de las ocho de la mañana los participantes afrontarán los 35 kilómetros del itinerario que discurre por los valles del Ciloria y del Oja, con desniveles de 1.426 metros, y entre los que se ascenderán los 1.925 metros del Torocuervo. Una actividad de montaña, diseñada para el perfecto disfrute de la naturaleza.
La organización ha previsto que el trayecto se cubra entre siete y once horas de marcha y de esfuerzo personal. La aventura de este sábado comenzará con la travesía del valle del Ciloria, por los campos de Itecha, Barroterna y la Dehesa de Valgañón en donde los caminantes podrán apreciar el magnífico acebal. La prueba, que no presenta características de competición, tendrá su primer control y avituallamiento en Tres Fuentes, al lado de la fuente de los Tres Caños y de su iglesia de estilo románico. El camino continúa por la fuente de las señoritas, cruzando el hayedo hasta Iguareña.
En Iguareña se sufrirá al poner a los marchistas en el cortafuegos que conduce a Torocuervo. 1.925 metros de ascenso hasta llegar a la cima, lugar donde se pasará por un nuevo control. Aquí la organización homenajeará al montañista fallecido trágicamente en la montaña y que da nombre a la prueba. Todos se acordarán en la cumbre, en un acto emotivo, de Javi Valgañón.
El descenso de la montaña les llevará hacia el valle del Oja, concretamente hasta Ayabarrena, pero antes podrán gozar de un avituallamiento situado en plena pista forestal. No hace falta llegar a Ayabarrena, ya que los caminantes tomarán a la izquierda el collado Santiago para tomar la dirección del puente Erma.
En San Antón se instalará el último control y avituallamiento. Tan sólo, quedará tomar el antiguo camino de las aldeas para alcanzar Ezcaray.
En definitiva, 35 kilómetros entre bosques, campos, cerros, por sendas, caminos y cortafuegos. En la prueba, los participantes podrán disfrutar de una variedad paisajística importante, asombrosos rincones, lugares que invitan al descanso. Manantiales, flores, árboles y arbustos, y si se tiene suerte, advierte la organización, algún que otro animal salvaje.


La organización, la Asociación de Amigos de Ezcaray, recomienda a los participantes que lleven botas de monte y una cantimplora de agua, y que regulen el esfuerzo durante todo el trayecto. No es una prueba de carácter competitivo y por esto, los participantes deberán dar señal de solidaridad y ayuda con los compañeros.
Al fin de evitar retrasos excesivos, se recomienda llegar dentro del tiempo previsto, entre siete y once horas. A cada marchista se le entregará una tarjeta que deberá presentar en cada control para su sellado.
La organización explica en un frase muy simple el espíritu de la prueba: No cambies la montaña, deja que ella te cambie a ti, en alusión al respeto escrupuloso que los excursionistas deberán guardar con la naturaleza. Así, se prohíbe tirar desechos a la naturaleza y hábitos tan extendidos como el fumar durante el recorrido. Sólo se podrá hacer en las zonas establecidas para los avituallamientos.
El número de participantes previstos será de 600 personas. La salida es en Ezcaray, y se pasará por Itecha, Tres Fuentes, Las Señoritas, Iguareña, Torrecuervo, Cicuarana collado de Santiago, San Antón, Molino, para acabar, finalmente, después de la vuelta en Ezcaray.