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Qué
visitar
La villa es un precioso conjunto serrano, escalonado en
las laderas de un barranco que salvan dos airosos puentes.
Se trata de un cañón natural, el Macizo de
Encinedo, producto de un proceso cárstico, que dio
lugar a las famosas grutas. El pueblo cuenta con dos iglesias,
una de ellas es la de San Martín, construcción
del siglo XVI en mampostería y piedra labrada, que
consta de dos naves cubiertas por bóveda ojival.
En su interior destacan la imagen de la Virgen del Carmen,
el Cristo de las Batallas del siglo XV, y San Rafael. Dos
barrios, casonas de piedra y arquitectura serrana pintoresca,
hacen del pueblo uno de los más bellos de Cameros.
El componente calizo de sus montes esconde cuevas y simas,
dos de ellas pueden visitarse. Se trata de la de la Paz,
en la parte superior del macizo, con un recorrido de 236
metros y espectaculares muestras de estalactitas y estalgmitas
en su interior, y la de la Viña, en el frete de la
cantera del macizo, con un recorrido de 114 metros y un
conjunto de impresionantes estalactitas blancas.
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