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| 48. P + o + r + k + e = 4 (por + qué) | ||
La secuencia de fonemas /porke/ se escribe en español de cuatro formas: con ambas sílabas separadas o juntas, y con tilde o sin ella en la segunda, es decir, por que, porque, por qué y porqué. En un próximo artículo me ocuparé de las dos versiones átonas; en el de hoy abordaré sólo las tónicas. El término de la preposición por (una palabra) puede estar encabezado por qué (otra palabra). Este qué, en principio, funciona como un adjetivo -dependiente, por tanto, de un sustantivo- dentro de una modalidad generalmente interrogativa (¿Por qué razón no viniste?, ¿Por qué solución te decides?) y a veces también exclamativa (¡Por qué tontería se le ocurre despertarme!). Pero habitualmente el contexto hace innecesaria la explicitación del sustantivo, por lo que qué asume esa función (¿Por qué no viniste?, ¿Por qué te decides?, ¡Por qué se le ocurre despertarme!) en un proceso gramatical de elipsis no distinto del que experimentan, por ejemplo, máquina lavadora o vino tinto en Metí la ropa en la lavadora y Te he pedido un tinto, respectivamente. Los mismos valores y funciones manifiesta qué tras la preposición por en el estilo indirecto (en las construcciones llamadas, por eso, interrogativas indirectas): No sé por qué no viniste, Dime por qué solución te decides, etc. En cualquiera de estos casos, por y qué (tónico y, por razones diacríticas, siempre con tilde) son dos palabras y, como tales, deben escribirse separadas, del mismo modo que no se junta la preposición por con ningún otro interrogativo-exclamativo (¿Por cuál te inclinas?, ¡Por quién se ha decidido!, ¿Por cuánto lo vende?) ni qué con ninguna otra preposición (¿Para qué has venido?, ¡Con qué cara me mira!, Dime de qué se queja). Dado que el causal constituye el valor por antonomasia de por qué, nada tiene de extraño que lo sustantivemos. En ese caso, naturalmente, ha de escribirse de manera conjunta (porqué) ya que se trata de una sola palabra, de un sustantivo. Como tal, alterna con sinónimos de esa categoría, tiene plural y admite el artículo, adjetivos y complementos nominales precedidos por la preposición de. En Desconozco el porqué de su actitud, por ejemplo, /el porqué/ puede sustituirse por /el motivo/, /la causa/ o /la razón/ y la frase podría adoptar la impecable forma de Desconozco los posibles porqués de su actitud. Es frecuente confundir las dos estructuras sintácticas implicadas, como en este ejemplo: *"Los suplentes demostraron el porqué están en el banquillo" El cruce de ambas suele producir híbridos como el de la cita, en la que se debió redactar demostraron por qué están (o el porqué de que estén o el porqué de su estancia) en el banquillo. En tal muestra, elegir *el porqué (o*porqué o *el por qué) están delata un revoltijo "churrimerinesco" |
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