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| 64. ¿Volveremos a escribir *bueys, *leys? | ||
Ya en anterior ocasión hice algunas observaciones acerca del empleo, obligado según las vigentes normas ortográficas, de la -y en final de palabra cuando va precedida de vocal: convoy, hay, ley. Hacía constar entonces la actual tendencia a escribir también -y aun cuando vaya precedida de consonante, sobre todo en las formas cariñosas de nombres propios, como Loly, Pepy, contrariamente a la tradición ortográfica española. Por cierto que nuestra Real Academia, lejos de dar ejemplo sistematizando su propio uso, dejó que se deslizara en la última edición de su Diccionario una voz anómala, que en aquel momento no quise aducir, pero que no me resisto a traer a colación: se trata de bonsái, que, de acuerdo con la norma debería escribirse bonsay, sin que el hecho de ser un préstamo japonés le haga salirse de la regla, a la vista de que se consigna también samuray. Pero hablemos ahora de la formación del plural en estas palabras acabadas en -y, un asunto algo enrevesado. A lo largo de la historia del español se ha vacilado entre usar plurales como bueys, leys, reys, añadiendo para su formación una -s al singular, al igual que en las palabras acabadas en vocal, y bueyes, leyes, reyes, formas que parecieron triunfar definitivamente en el paso hacia el español moderno, tratando la -y como consonante plena. Sin embargo, parece renacer de nuevo la tendencia a expresar estos plurales añadiendo una simple -s; así se observa en palabras de reciente incorporación al idioma, como en jersey, cuyo plural jerséis ha triunfado en el uso y es el que recomienda la Academia, frente a un inusitado, pero no incorrecto jerseyes ; o en el caso del citado samuray, para el que la misma Institución establece el plural samuráis; o en guirigay-guirigáis. En cambio, sigue habiendo vacilación en algunas palabras como convoy, de la que se emplean ambas variantes de plural: convoyes, convóis. Esto hace que tengamos una manera de marcar el plural en palabras tradicionales, en las que nos sonaría extrañamente el uso de *ays, *virreys, acostumbrados como estamos a ayes, virreyes, y otra en nuevas palabras, de modo que nada nos sorprenden formas como gay-gais, jockey-jockeis (o yóquey-yoqueis con la grafía recomendada). ¿Puede haber más cambios en este asunto? El tiempo nos lo dirá. |
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