Volver 82. Detrás mío no; delante de mí

Cada día es más frecuente escuchar expresiones parecidas a éstas: *venían detrás mío, *aparcó delante nuestro, *vivimos encima suyo, etc., que chocan vivamente en los oídos de aquellos que estamos acostumbrados a utilizar como equivalentes respectivamente las frases: venían detrás de mí, aparcó delante de nosotros, vivíamos encima de ellos. Esta costumbre se está extendiendo rápidamente, sobre todo entre los jóvenes, quienes se muestran sorprendidos cuando alguien les advierte del error lingüístico que cometen al emplear tales expresiones.

Parece ser que a partir de frases correctas como a la izquierda mía, a favor nuestro, al lado vuestro, en beneficio suyo, etc., los hablantes creen construir con los mismos esquemas las que hemos señalado al comienzo, sin percatarse de que no hay semejanza posible. Existe un modo de probar el error, y es el siguiente: la expresión a la izquierda mía puedo sustituirla por la de a mi izquierda, que es igualmente correcta y aceptable para cualquier hablante. El lector puede ejercitarse con las frases que he señalado como correctas y comprobará que el resultado es en todos estos casos aceptable e inteligible. Pero, por el contrario, pruebe a hacer lo mismo con las frases que ejemplificábamos como anómalas y observará la inviabilidad de *venían mi detrás, *aparcó nuestro delante, *vivimos su encima, y es que los llamados posesivos no pueden utilizarse como adyacentes directos de adverbios, clase de palabras a las que pertenecen delante, detrás, encima, etc.; y así, para señalar la situación respecto al hablante o a otros individuos, es preciso buscar formas de expresión que no supongan desajustes sintácticos como los que hoy comentamos y tratamos de enmendar.

N.B. Algunos presentan como ejemplo que contradice lo aquí expuesto la palabra alrededor, ya que permite "alrededor de mí - a mi alrededor"; lo que ocurre es que en este caso, además de la función adverbial, hallamos una verdadera sustantivación, como se comprueba en "los alrededores" Ello explica su comportamiento. Lo que sí puede plantearse es si en los ejemplos criticados no estará ocurriendo un fenómeno parecido.


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