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| 85. La moda de la ese contagiosa | ||
Pulula por el aire un virus muy contagioso que, en forma de s, se adhiere como una lapa al final de una determinada forma verbal especialmente indefensa contra la infección. El "bichito" está aislado en el laboratorio. Conocemos perfectamente el origen de la epidemia y las causas de su propagación. Para erradicarla no hay que seguir un complejo tratamiento; basta con aplicarse uno mismo una sencilla vacuna: cobrar conciencia del fenómeno. La forma verbal contaminada es la de la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple de todas las conjugaciones; no resulta difícil, efectivamente, tropezar con *dijistes, *volvistes, *fuistes, *bajastes... El sistema morfológico verbal del español es fruto directo de la evolución del latino. En la lengua de Virgilio la desinencia verbal -s indicaba segunda persona del singular, el mismo significado que el castellano encomienda a la misma marca. En efecto, si hoy decimos en español silbas, silbabas, silbases o silbaras, es porque tales formas provienen directa y respectivamente de las latinas sibilas, sibilabas, sibilavisses y sibilaveras. Pero en latín (dejando aparte el imperativo, que constituía un subsistema distinto) había una excepción al respecto, la del pretérito perfecto de indicativo, cuya segunda persona del singular (sibilavisti) no acababa en -s. Esta excepción, por pura coherencia etimológica, también la ha heredado el español; de ahí silbaste, viniste, tuviste, etc. Ahora bien, el hispanohablante sin una cultura —generalmente— siquiera mediana, habituado a marcar en los verbos la segunda persona del singular con una -s, se ve arrastrado por la poderosa fuerza de la analogía y tiende a igualar todo el sistema sin encontrar justificación para no decir *subistes, *vistes, *echastes... Si desechamos esta excrecencia antietimológica, respetaremos mejor aspectos tan capitales como nuestra historia y nuestra cultura. Por ahora, parece que el fenómeno se circunscribe a la lengua oral y al habla popular, pero torres más altas han caído y por menor empuje; así que lo mejor es extirpar cuanto antes esta protuberancia viral. |
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