|
||
| 97. ¡Aquí nadie se entrena! | ||
De un tiempo a esta parte aquí nadie se entrena. ¿No se han dado ustedes cuenta? El caso es que hoy, más que nunca, se practica todo tipo de deportes; pero, por lo oído, los secretos tácticos y técnicos de cada especialidad deportiva han debido de transmitirse espontáneamente en los genes de las actuales generaciones. Los medios de comunicación nos dicen que *"el Logroñés entrenará en las instalaciones de Albelda" o que *"Romario no entrenó por estar disfrutando aún de vacaciones" Vamos, que aquí todo el mundo parece ejercer de entrenador. Hasta los niños que acaban de alistarse en un club para dar sus primeros pasos en competiciones deportivas nos espetan tan ufanos: *"Nosotros entrenamos los martes y los jueves" Entrenar significa "preparar, adiestrar personas o animales, especialmente para la práctica de un deporte"; así lo define el DRAE. El diccionario académico nos informa también de que se trata de un verbo transitivo, lo que quiere decir que exige complemento directo (C.D.), puesto que reclama la siguiente estructura sintáctica: alguien (sujeto) entrena (verbo) a alguien (C.D.), donde el sujeto se corresponde con el entrenador y el C.D., con los entrenados. Según esto, al afirmar, por ejemplo, que *"Alfonso entrenará pronto ya que su rodilla está casi curada", se incurre en incorrección, a menos que se desee expresar que tan famoso futbolista trabajará como entrenador en breve (lo que no parece probable). Ahora bien, si el punto de vista lo trasladamos del entrenador a los entrenados y otorgamos a éstos el protagonismo de sujeto conservando la misma idea sustancial, entonces deberemos usar la forma pronominal del verbo, o sea, entrenarse. En consecuencia, "el Logroñés (o "Alfonso") se entrenará...", "Romario no se entrenó..." y "Nosotros nos entrenamos..." habría sido lo correcto en nuestros ejemplos. El uso de idénticas versiones verbales para dar forma a dos estructuras ergativas diferentes sólo puede inducir a la confusión empobrecedora. Y, además, resulta ilógico porque si, cuando el informador informa, los informados se informan; si, cuando el preparador prepara, los preparados se preparan; o si, cuando el instructor instruye, los instruidos se instruyen..., cuando el entrenador entrena, los entrenados se entrenarán, ¿no? Ejerzamos la humildad y entrenémonos de una vez, que, del mismo modo que todos no podríamos reinar (¿quiénes serían nuestros súbditos?), si todos entrenamos, ¿a quién entrenaremos? Sólo los entrenadores entrenan; así que demos al César lo que es del César y a éstos lo que les corresponde. |
||
|
||