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| 103. Los imputados de moda | ||
A determinadas palabras las dejamos dormir largamente, aletargadas por su escasa actividad; pero un día un príncipe azul, enamorado de su virginidad, las despierta con dulce beso y, valiéndose de la caja de resonancia de los medios de comunicación, publica a todos los vientos su rendimiento incondicional a tan feliz hallazgo y todos parecen hechizados por la hermosura de la nueva princesa descubierta. Suele ocurrir, sin embargo, que el largo sueño de la amada, a menudo de siglos, provoca en el galán y en sus imitadores el desconocimiento de las costumbres de la bella. Tal me sugiere el caso de imputar. Desde hace unos meses, en España no se acusa ni se (in)culpa a nadie; ya no hay acusados ni implicados; hoy sólo se imputa, hoy sólo hay imputados: "Liaño imputa a la cúpula de ETA por el secuestro de Revilla" (El País, 27-7-'96), "El Supremo imputa a la mesa de HB por difundir el vídeo de ETA / Los imputados podrían ser detenidos si no comparecen" (La Rioja, 20-7-'96), etc. Imputar, vocablo atestiguado en castellano desde mediados del siglo XV, es definido por el DRAE como "Atribuir a otro una culpa, delito o acción" De acuerdo con su significado, requiere que su objeto directo se refiera al "delito, culpa o acción" y su objeto indirecto, a la persona acusada, como en Imputan el incendio a un excursionista. Imputar exige, por lo tanto, la misma construcción sintáctica que dar : se imputa algo a alguien como se da algo a alguien. Es, pues, sinónimo de achacar, echar en cara, cargar, reprochar o atribuir ; pero no de acusar, (in)culpar, implicar o involucrar, verbos cuyo régimen reclama que la persona acusada se corresponda con el objeto directo y el "delito, culpa o acción", con un complemento precedido de las preposiciones de, en o por (Acusan del incendio a un excursionista o Implican a un excursionista en el incendio, etc.). El participio pasivo exento del español remite siempre al objeto directo de su correspondiente construcción activa: en Nos dieron un regalo, por ejemplo, el dado, evidentemente, es el 'regalo' y no 'nosotros'; de la misma manera, en Imputan el incendio a un excursionista el imputado es el 'incendio' y no el 'excursionista'. Los "imputados" de tantos ejemplos periodísticos actuales no son, pues, tales, sino acusados, inculpados, incriminados, implicados, involucrados... Imputar, palabra culta y, por lo tanto, de uso muy restringido hasta ahora, tiene fascinados a los actuales informadores que, en general, ignoran sus costumbres sintácticas. Ojalá estas líneas ayuden a romper el hechizo que pesa sobre ellos. |
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