larioja.com
San Bernabé 2006
SAN BERNABÉ
JUSTO GARCÍA TURZA
PATRÓN DE LOGROÑO
PROCESION de San Bernabé en las fiestas del patrón de Logroño.

¡BERNABÉ, RUEGA POR NOSOTROS!

Empiezo este breve escrito con la súplica que los logroñeses dirigimos este día al santo Patrono de la ciudad. En escritos de otros años he llamado a nuestro santo de muchas maneras: santo atípico, santo animoso. Y lo he hecho muy gustoso, ya que no en vano es el patrono de la ciudad en la que yo vivo desde mi niñez. Logroño ya es mi pueblo. Pero la verdad es que si comparo la devoción que hay en nuestros pueblos riojanos hacia su patrono y la que puede tener Logroño hacia San Bernabé, me quedo bastante perplejo. ¿Se debe a que Logroño tiene casi doscientos mil habitantes y el mío natal, por ejemplo, nada más que cien? ¿Es por ello por lo que en Matute tenemos una devoción aceptable a San Quirico? ¿Los madrileños, que son millones, vibran con San Isidro como nosotros con San Bernabé? No se trata de hacer una tesis doctoral al respecto ni andarnos con comparaciones que, a la postre, siempre son odiosas.

El hecho cierto es que –en mi modesta opinión que seguro será equivocada– el patronazgo de nuestro santo apenas tiene incidencia real en nuestras vidas. Tal vez sea un patronazgo excesivamente institucionalizado, que se mueve a niveles ¿cómo lo diría? excesivamente protocolarios.
Más o menos todo el personal conoce lo del sitio de Logroño, la liberación en 1521 tal día como hoy, los sufrimientos de nuestros antepasados y su lucha heroica por la libertad, las sesiones del Concejo en la iglesia de Santiago, la supervivencia gracias a los peces del Ebro, y un largo etcétera de detalles simpáticos –o que al menos hoy vemos con simpatía– y que configuran nuestra identidad logroñesa. Todo muy bien, pero ...

El año pasado, en un templo de nuestra ciudad, concelebré una Misa funeral con un sacerdote venido de fuera. Este cura de fuera hizo el sermón fúnebre. Y en su prédica vino a decir que el difunto, un logroñés nacido aquí, hijo y nieto de logroñeses, había sido un devoto y enfervorizado seguidor de San Bernabé. El buen clérigo lo dijo con la mejor de las voluntades y en la creencia de que aquí todos vibramos de piedad y fervor por San Bernabé por el hecho liso y llano de que es nuestro patrono. Y la verdad es que las cosas no son así.Un santo al que se le tiene devoción es aquel cuya vida y acciones se conocen bien. Se le invoca y, de manera especial, se intenta imitar. Y el nuestro, Bernabé, es particularmente atractivo porque fue «un hombre de genio apacible, de carácter liberal, recto, sincero, afable y bondadoso, que supo hacer creíble el mensaje del Evangelio», en boca del gran Crisóstomo.

Termino con la siguiente consideración hecha sugerencia. La imagen de la Virgen de la Esperanza, patrona de la ciudad, ha entrado en multitud de hogares en forma de calendarios, estampas, incluso en forma de pequeños iconos. ¿Por qué no hacemos estampas, calendarios, imágenes, de nuestro buen San Bernabé que penetren en nuestros hogares y nos sirvan de recordatorio sencillo y eficaz a la hora de encarar tantos momentos buenos y malos que jalonan nuestra vida ordinaria?
De esa forma, u otra parecida, el recuerdo de nuestro Patrono no quedará relegado a un solo día del año, sino que lo sentiremos –vivo y entrañable– a nuestro lado todos los días y en nuestro propio entorno.

Volver






 
ENCUESTA

¿Te gusta el programa de San Bernabé?
No


FORO
Opina sobre estas fiestas

PÁGINA OFICIAL
Ayuntamiento de Logroño

EDICIONES ANTERIORES
San Bernabé 2005
San Bernabé 2004
San Bernabé 2003
San Bernabé 2002