---

En la disco-Moneo

Impecable viaje a los 70 con Fundación Tony Manero

E.E. - LOGROÑO

Lanzado al espacio en 1979, un grupo ha sido mantenido en invernación hasta nuestros días". Los altavoces -aún húmedos tras el chaparrón que en la noche del lunes se desplomó sobre la ciudad- anunciaban la presencia de la Fundación Tony Manero en la plaza Consistorial. ¿En una plaza? Cuánto mejor en una discoteca, a resguardo de la lluvia y en el ecosistema propio de esta banda, setentera de los pies a la cabeza. Precisamente en este último entorno nos deleitaron los Tony Manero el pasado mes de abril, fecha en la que visitaron la capital riojana de la mano de Cultural Joven.

El lunes mateo se presentaron ante el público logroñés a ritmo de "Welcome" y con una hora de retraso, demora de la que sólo las condiciones climatológicas tuvieron la culpa. Precisamente la humedad volvió a motivar la interrupción del concierto cuando los Bee Gees daban su agudo do de pecho. Pero el continuo riesgo de apagón no amilanó a los travoltas del siglo XXI, incombustibles y potentes en su directo.
"Looking for la fiesta"

En su divertido anacronismo, esta nutrida banda es absolutamente fiel a la estética de los años setenta (y algunos de la década de los ochenta), y no ya sólo en la vestimenta, coreografías y puesta en escena de su espectáculo, sino en los temas -tanto originales como versionados- y arreglos de su repertorio.
Los grandes cuellos asomando sobre la solapa de entallados trajes, ahumadas gafas de pasta, pantalones 'marconi' ligeramente acampanados, indiscretas camisas y colores pastelones marcan su estética, multiplicada por los cientos de cristalitos que rebozan la gran bola "Studio 45".

Además, tras el trabajo llevado a cabo en estudio con su segundo disco -"Looking for la fiesta"- el directo de la Fundación Tony Manero ha ganado en ritmo y fiesta discotequera, marcados por el sonido de guitarras, batería y trompetas, y por los temas interpretados en inglés. En su repertorio asoman clásicos de Storm, Bee Gees, Stevie Wonder, y el Super disco fashion.

Si Manero-Travolta levantara la cabeza y topara con su Fundación posiblemente no se percataría de la treintena de años que median entre ambos. Y es que estos últimos han sabido paralizar el tiempo con gran maestría y humor.

A pesar de ello, el tiempo no ha pasado en vano ni para ellos ni para el discreto -pero entusiasta- público que se dio cita en el concierto y que en su día fue testigo de las "fiebres del sábado noche" marcadas por estrafalarias fiestas de juventud. Sus gestos delataban cierta nostalgia por la música disco y por los tiempos pasados.
Mientras, los integrantes de la Fundación insistían en su reivindicación del disco funk y el baile, y en dignificar a los amantes de la música discotequera.

Danza tribal con Palo Q'sea

Pocas manzanas más allá, en la Plaza del Mercado, la propuesta musical era completamente diferente, pero con resultados también en clave de fiesta y de baile. El grupo Palo Q'sea brindaba un concierto afro-colombiano en el que pocos podían escapar al embrujo de la percusión. Su respuesta, un danza pseudo tribal de la que era testigo mudo el mobiliario de las terrazas que pueblan la plaza. El tiempo lluvioso y la jornada de lunes presentaban un aspecto de este entorno bien distinto al que nos tiene acostumbrados durante el fin de semana.

Y es que los programadores musicales han estado poco afortunados con las actuaciones destinadas a este escenario durante los san mateos. La guitarra flamenca de Dani Casares o el jazz de Tata Quintana exigían un entorno más íntimo e incluso fechas de menos jolgorio. Actuaron el sábado y domingo, respectivamente, cuando la fiesta está para pocas delicadezas.