Homenaje
Los Abuelos de La Rioja

Nieves Ledesma, de 105 a–os, y Eusebio Arnedo, de 102, 'Abuelos de La Rioja'

El concurso de Diario LA RIOJA ha localizado a 14 riojanos centenarios Ante el Žxito de la iniciativa, adem‡s de la cena-fiesta para los ganadores y sus familias, se homenajear‡ a todos los participantes mayores de 95 a–os Nieves Ledesma, de 105 a–os de edad, y Eusebio Arnedo, de 102, han resultado ser los 'Abuelos de La Rioja', a ra’z de la iniciativa puesta en marcha por Diario LA RIOJA. A finales de agosto, se hizo un llamamiento para conocer las personas de m‡s edad de nuestra comunidad aut—noma, a la bśsqueda de hombres y mujeres que habitualmente no son noticia, pero s’ un ejemplo de vitalidad.

 

Ambos abuelos, nacidos en Ortigosa en 1897 y Quel en 1900, respectivamente, ser‡n los anfitriones de la cena-fiesta que Diario LA RIOJA rendir‡ el pr—ximo 11 de octubre a un centenar de invitados en el restaurante Imperial Montesol, cincuenta por parte de cada uno de los abuelos. Pero no s—lo ellos han participado en la iniciativa. Se han recibido cupones desde muy diferentes puntos de La Rioja y tambiŽn de lugares tan rec—nditos y distantes como Tula de Tamaulipas (MŽxico) o Perś. El saldo es el siguiente: Se han encontrado catorce riojanos centenarios, doce de ellos anteriores con m‡s de una centuria a cuestas. A la vista del Žxito de la convocatoria, Diario LA RIOJA ha decidido adem‡s rendir un homenaje a todos los participantes mayores de 95, en una fecha y en un acto aśn por concretar. De momento, en el Imperial Montesol estar‡ la 'abuela de La Rioja', Nieves Ledesma, que, a sus 105 a–os no ha dudado en trasladarse desde Galicia. Entre tres siglos Nieves Ledesma Adalid naci— en 1897. El pasado 6 de agosto celebr— su cumplea–os con toda su familia. Ha vivido en tres siglos y no ha perdido las ganas de vivir. Tampoco la memoria de sus primeros a–os en Ortigosa, su pueblo natal, aunque ahora reside en Vigo, con una hija. Sorprende su vitalidad y su buen humor.

Cada d’a lee, escucha el rosario en un radiocassete, atiende a las visitas, mira fotograf’as antiguas, repasa las revistas del coraz—n y hasta cose. ÇPasaba mucho tiempo -recuerda- en el estanco que le concedieron a mi padre cuando volvi— de Cuba, porque Žl hab’a sido militar en la guerra de 1877Č. Las tabas con huesos de animales eran parte de sus juegos favoritos, pero lo que m‡s le gustaba era montar a caballo. A Galicia lleg— hace 36 a–os. El abuelo Por su parte, Eusebio Arnedo naci— en Quel un 5 de marzo de 1900. Ahora, ciento dos a–os m‡s tarde, vive en la residencia de ancianos de 'Los Manitos', en Calahorra, pero a lo largo de una vida tan dilatada ha tenido tiempo de pasar largas temporadas en otras ciudades, como San Sebasti‡n, donde regentaba una tienda de ultramarinos; o Madrid, desde donde administraba su hacienda y sus tierras del pueblo natal. Dice encontrarse muy bien, y tras una larga conversaci—n es evidente que tambiŽn de memoria. De sus primeros a–os recuerda que su familia ten’a mucha hacienda, y desde muy pronto tuvo que hacerse cargo de ella. ÇMi padre muri— cuando yo ten’a cinco a–os y mi hermana a los diecisŽis de un susto. Yo me quedŽ solo con mi madre y una t’a. EstudiŽ hasta los trece a–os, pero entonces tuve que ocuparme de todoČ.