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PIMIENTOS
RELLENOS Y MORUNOS
El séptimo
día de San Mateo fue de pimientos rellenos
y morunos, de la Federación de Peñas
Muriel Tarantino
Pues sí, San Mateo ya es recuerdo.
Se acabaron las charangas, los desfiles, los
fuegos y la fiesta continuada. Entre tantas
cosas, también terminaron las degustaciones.
Y si usted, querido logroñes, querida
logroñesa, no pasó por ninguno
de los muchos mesones improvisados que se
montaron en calles, plazas y chamizos de la
ciudad, pues tendrá que esperar unos
cuantos meses para darse el gusto.
La Semana Gastronómica recorrió
las muchas posibilidades de la cocina riojana:
setas, choricillo, patatas, lomos, pimientos,
embuchados... y la lista sigue. Para cerrar
tan delicioso evento mateo, la Federación
de Peñas decidió ofrecer ayer
en la Plaza del Mercado los muy autóctonos
pimientos rellenos y pinchos morunos. Este
año, les tocó en suerte a las
peñas La Simpatía y La Rioja
meter las manos en el guisado, y es tarea
de mérito porque, entre la pena del
final de la fiesta, y el cuerpo que pide a
gritos una libranza, ya me contaréis
de dónde sacar fuerzas para preparar
2.000 raciones de uno y otro platillo.
Los de La Simpatía estaban divididos
entre el chocolate en la Plaza Martínez
Zaporta y los pimientos rellenos en La Redonda.
Elena, una de las encargadas de las sartenes,
comentaba que los peñistas llegan al
final de San Mateo «hechos polvo, si
esto dura un día más, yo me
muero». Que no, Elena, que no te morirás
por eso, tontuela. Entre los peñistas
de La Rioja, Ramón, en cambio, pedía
una semana más de San Mateo, tantas
energías le quedan para seguir de fiesta
otros siete días.
En la fila, mientras tanto, una señora
lamentaba «que hace frío y hay
que esperar mucho rato, pero se pasa bien».
La degustadora se confesaba una asidua de
la Semana Gastronómica, y aseguraba
que iba a probar los pimientos y los morunos:
«cuando venimos hay que aprovechar todo,
aunque luego no comamos en casa, por lo menos
llevamos la tripa llena». Y el corazón
contento.
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