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ALIADOS.
Titín y Goñi III. / A.
IGLESIAS
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MARTÍN SCHMITT
En su tercer y último San Mateo como
responsable de Fiestas (ya ha anunciado su
previsible adiós de la política
municipal), Javier García Turza se
ve más ilusionado que nunca, quizá
por la efeméride de este año,
las bodas de oro de la fiesta de la vendimia
o la gran variedad de actos programados.
– ¿Está el programa al
nivel del aniversario que se celebra este
año?
– Sí, porque está reforzado
por el aniversario y por la semana natural,
que marcará un hito en las fiestas
mateas. Todo eso hace que haya que fortalecer
el contenido –en cantidad y calidad–
de las fiestas. Así, de cuatro colecciones
de fuegos artificiales se han pasado a seis,
con los pirotécnicos más prestigiosos;
se ha trabajado mucho en el teatro y la música
de calle, hay un concierto más, más
actividades infantiles y para la tercera edad...
250 actos que dan muy buena cuenta de unas
muy buenas fiestas.
– ¿Es el cohete limpio una batalla
perdida?
– Es una batalla difícil porque
no es algo propio de Logroño, es una
moda que se ha intentado atajar con escaso
éxito en los distintos lugares. Aquí
se ha intentado buscar aspectos alternativos
pero hemos visto que no han funcionado. El
cohete es el acto más importante, pero
el más antidemocrático, ya que
hay unos señores que quieren hacer
su juerga particular. Para ello se necesita
la colaboración de muchas personas
que es difícil que se pongan de acuerdo.
– ¿Los encierros son otra batalla
difícil?
– Es difícil por dos cosas: porque
la tradición en Logroño es muy
diferente a la de pueblos muy cercanos y debemos
ser conscientes de ello. A partir de eso,
el cambio del itinerario no ha favorecido.
Pero en este momento se está trabajando
en un nuevo recorrido.
– ¿No tiene miedo a que un gigante
o un cabezudo caigan en algún parking?
– No (risas). Hay que saberse reirse
de uno mismo y eso forma parte de la fiesta.
Sólo ha habido que echarle un poco
de imaginación a espectáculos
como las carrozas o la Vuelta Ciclista Junior
con otros recorridos. Pero en absoluto van
a determinar las obras el desarrollo de la
fiesta.
– Es una semana en la que vienen muchos
forasteros. ¿A qué rincón
les llevaría?
– Logroño está muy bonito
a pesar de las obras. Un visitante no debería
perderse las mejoras que se han realizado
en el Casco Antiguo. Les invitaría
a visitar las joyas arquitectónicas,
que nosotros muchas veces no valoramos (la
Redonda, San Bartolomé, Santiago, el
Museo), así como las zonas verdes envidiables
de la ciudad, nuestras bodegas y la calle
Laurel. Para una fotografía visual,
el monte Cantabria.
– ¿Qué pincho recomienda
de Laurel?
– El champiñón del Soriano
es obligatorio. A partir de ahí, lo
que sea.
– En tres años, ¿ha aprendido
a bailar?
– (Risas). Hay cosas que hago peor en
la vida. No me he considerado un bailón,
pero creo que no hago el ridículo.
Y si la chica es guapa, me dejaría
llevar muy suavemente (más risas)..
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