Este
rejoneador estellés es la gran figura histórica
del Arte de Marialva. Nadie ha llegado donde él
ha colocado esta disciplina, tanto por la calidad
de su tauromaquia como por las novedades que ha
impreso a la lidia a caballo: correr a dos pistas,
utilizar los caballos como engaños y no
dejar que las faenas bajen ni un ápice
en su intensidad. Ha renovado su cuadra y ha sido
capaz de triunfar en casi todas las plazas, como
la apoteosis de Madrid. |