EL MODELO DE
LA DOC, A DEBATE



ENTREVISTA A
JAVIER ERRO



75 AÑOS DEL
CONSEJO



EL MERCADO
DEL RIOJA



VINOS DEL
NUEVO MUNDO



LA VENDIMIA


LA OPINIÓN DE
GERRY DAWES



ARQUITECTURA


LOS
GUARDAVIÑAS



LOS CALADOS

EL VINO, SÍMBOLO
ANCESTRAL

VITICULTURA
ECOLÓGICA

LAS RECETAS





CRÉDITOS


Los primeros espadas de la arquitectura mundial han depositado su mirada en la casas del vino. Quizás las bodegas nunca sean como antes


Emporios para la crianza

Lantiago Calatrava ultima la bodega Ysios del Grupo Bodegas y Bebidas; Rafael Moneo casi ha finalizado ya el Señorío de Arínzano de Bodegas Chivite, en Navarra, y Frank O. Ghery presentó en una feista mundial la alucinante maqueta de la nueva sede social de Marqués de Riscal, que comenzará a tomar forma en enero. Pero no se puede olvidar a otro 'pope', Norman Foster, que ha admitido ya el encargo de construir el edificio de la marca Tionio, la que produce Marqués de Alella, en Ribera del Duero. A todos estos nombres, sin duda primeros espadas del firmamento mundial de la arquitectura, hay que unir la Bodega Institucional de La Grajera y la nueva sede de Bodegas y Bebidas en Logroño para darse cuenta de que el mundo del vino, además de generar sustanciosos beneficios económicos, ha puesto la mirada sobre sí mismo para unir los nombres más estelares de la arquitectura a la calidad de sus bondadosos caldos.
La aparición de la arquitectura en las bodegas en La Rioja como edificio industrial, dedicado específicamente a la elaboración y crianza del vino, tiene sus inicios a mediados del siglo XIX, coincidiendo con el florecimiento de las construcciones industriales en España, que se desarrolló durante todo este siglo y que continuó a lo largo de la primera mitad del XX.
El arquitecto Gaspar Aragón Osés reflexionaba hace unos días en un artículo sobre arquitectura en las páginas de este diario y calificaba de "lamentable" la visión de cómo en los últimos años, en muchos casos, se han "desaprovechado en La Rioja grandes construcciones o ampliaciones de bodegas, que no solamente no han servido para dotar a las mismas de un reconocimiento y entidad cultural, sino que incluso, han conseguido degradar ciertos entornos, pueblos y paisajes con construcciones caóticas, como resultado de una mezcla de volúmenes, materiales y desafortunadas referencias de imágenes que van desde palacios renacentistas italianos ­faltos de toda proporción, equilibrio y significado­ hasta los mas historicistas y pintorescos en su pretendida intención por rememorar interesantes bodegas del siglo pasado o principios de éste, pasando, por supuesto, por una amplia variedad de edificios difícilmente clasificables que se expresan, incluso, con elementos constructivos falsos, más cercanos a decorados cinematográficos que a lo que debe ser una sensata construcción".
Quizás ahora, con la irrupción de los nuevos maestros y con el ejemplo del concurso del Gobierno de La Rioja para la edificación de la Bodega Institucional de La Grajera, la arquitectura vitivinícola dé un cambio racionalista que haga olvidar el eclecticismo al que se refería Gaspar Aragón Osés.
En las siguientes páginas están cuatro de los ejemplos más significativos: la propuesta de Frank O. Ghery para Marqués de Riscal en Elciego; la Bodega Encubierta, ganadora del concurso del Gobierno regional para La Grajera; Ysios, de Santiago Calatrava al pie de la Sierra de Cantabria y que será una de las más singulares de España, y por último, la nueva bodega, obra de Ignacio Quemada, para Campo Viejo.


ARQUITECTURA Y VINO
 

Emporios para la crianza
 

Volutas de Dios para un marqués del vino
 

Una bodega 'encubierta' e institucional
 

Calatrava llena de símbolos su bodega Ysios
 

Con la vista en la cosecha próxima