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Buenos consejos
por José I. Gasco
RIOJA nació
hace 75 años y en 1928 desarrolló su primer reglamento
¿han cambiado muchos los fines y la esencia de la Denominación?
La filosofía de la Denominación
continúa siendo la misma. En su nacimiento fue promovida
por los sindicatos agrarios de La Rioja para evitar las falsificaciones
que existían sobre vinos de Rioja. Tras la filoxera, la
ausencia de viñedos llevó a determinadas adulteraciones.
Una vez acabado este período, y después de que
Rioja rehiciera su plantación, los productores intentaron
evitar la repetición de tal fraude. De ahí salió
la defensa de tal pureza de los vinos de Rioja y el motivo de
que naciera la Denominación. Actualmente sigue vigente
tal filosofía porque nuestro Consejo Regulador es garante
del control de la cantidad y la calidad de los vinos de Rioja.
El objetivo es también la defensa del buen uso de la Denominación
Rioja, la promoción y la comunicación de las virtudes.
Después de 75 años, lo único que ha cambiado,
quizás, ha sido la forma de ponerla en practica en función
de los medios que en cada momento han existido.
¿Cuáles han sido los cambios más significativos
a lo largo de los seis reglamentos que ha tenido la DOC Rioja?
Básicamente, el cambio fundamental en el Consejo
Regulador vino con su democratización, con la implantación
de elecciones y la posible concurrencia de diversas asociaciones,
tanto de viticultores como de bodegas... Este fue un punto de
inflexión importantísimo. Después ha habido
reglamentos en los cuales se han mejorado las normas de control.
La limitación de las prácticas de cultivo o de
las características de los vinos, la necesidad de separación
de bodegas y la obligatoriedad de embotellado en origen han sido
las grandes líneas en las que se ha movido la Denominación
y que ha permitido llevarla hasta donde está ahora. En
resumen, democratización y mejora de la reglamentación
para crear unos sistemas que aseguren, tanto a los vitivinicultores
como a los consumidores, la calidad de los vinos.
El reglamento del 70 fue traumático por la exclusión
de varios municipios y la limitación de la zona de crianza.
¿Se antepusieron entonces otros criterios a los socioeconómicos
del viñedo como medio de subsistencia del medio rural?
El reglamento del 70 tuvo cuestiones muy positivas.
Es el reglamento moderno que iba también en línea
de la nueva Ley, la 25/70, que salió en ese año.
Se quitó la posibilidad de que entraran todos los municipios
de la Denominación porque en algunos de ellos no existía
viña. La zona de crianza quedó restringida a un
territorio en el que ya existían enclavadas bodegas de
crianza. Se recogía la situación real de la vitivinicultura
riojana; no había más que viñedos y bodegas
de crianza en determinadas zonas. Esos dos hechos no empañan
la importante mejora que significó el reglamento del 70
con respecto a los anteriores.
La DOC ha revisado recientemente su demarcación territorial
con la inclusión de pleno derecho de municipios reconocidos,
pero sin posibilidad de ampliar o reestructurar. ¿Es ésta
la configuración más adecuada históricamente?
De alguna forma se ha solucionado una cierta injusticia
histórica. Existían viñedos en esos municipios
con la única diferencia de que la superficie de viñedo
era inferior proporcionalmente a la de otros. No había
otros fundamentos sobre características de terrenos o
calidades del producto. En aquel momento los municipios no tuvieron
ocasión de expresarse convenientemente, quizás
porque las circunstancias eran otras y no tuvieron rapidez de
reacción. La verdad es que ha sido siempre una asignatura
pendiente y una reivindicación constante que ahora se
ha solucionado. Tan sólo ha quedado fuera Lodosa, ya que
está inscrito en la Denominación de Origen de Navarra.
Con este paso, la DOC ha cerrado los límites de la Denominación.
Sigue--->
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