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Antonio
Vázquez y Mariano Suescún, Taberna de la Cuarta
Esquina
«En La Rioja hay que dar buen vino a buen precio»
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| Responsables
del Restaurante. |
Calahorra y los lazos familiares unieron
a estos dos cocineros hace 21 años. La casualidad hizo que
la inauguración de la ahora emblemática 'Taberna de la Cuarta
Esquina' coincidiera con el 23-F, que sometió a España en
la incertidumbre política durante todo aquel día. Peculiar
fecha de nacimiento que recuerdan hoy sus protagonistas, Mariano
Suescun y Antonio Vázquez, junto a los otros tres miembros
fundamentales de su cocina: Milagros Suescun (hermana de Mariano
y esposa de Antonio), Maribel Rey (esposa de Mariano) y Laura
Suescun (hija de Mariano y Maribel).
Aunque llevan más de dos décadas trabajando
juntos, Mariano y Antonio comenzaron su trayectoria profesional
por separado. La pasión de Mariano Suescun por los fogones
comenzó siendo muy joven, influido por la experiencia de un
hermano. «Él trabajaba en Irún, en un restaurante, y yo me
fui allí con trece años a trabajar con él», rememora Suescun.
Desde entonces, todo surgiría rodado para él.
Durante los años siguientes, Mariano
trabajó en varios restaurantes en Barcelona y en las cocinas
del Hotel Europa y del Alhambra en Pamplona. Por su parte,
Antonio Vázquez residió durante catorce años en Francia, trabajando
como cocinero, para luego ir a Calahorra donde adquiriría
junto con Mariano Suescun 'La Taberna de la Cuarta Esquina'.
Verdura y vino
Ambos coinciden en el resultado «fabuloso»
de Tres Riojas, tres miradas, donde han incluido algunas de
sus mejores recetas. En ellas, han hecho honor a la ciudad
en la que residen, Calahorra, en un tributo a la verdura (principal
emblema de la agricultura de la zona) incluida en muchos de
los platos. Su cocina, mezcla de influencias riojanas y vasco-navarras,
basa su hacer no sólo en la verdura sino también en el vino
«bueno y barato».
Su carta, con gran surtido de Riojas,
se muestra fiel a esa filosofía que caracteriza su restaurante:
«Creemos que en La Rioja hay que dar buen vino a buen precio».
Algo que el cliente, sin duda, agradece. «El vino tiene cada
vez mayor importancia para el cliente y el cocinero; por eso,
intento aconsejar según precio-calidad», explica Antonio Vázquez.
Buenos caldos a mejor precio, que acompañan platos que van
de la receta más típica a la innovadora, ofreciendo variedad
al cliente. «Aunque, a la larga, todos vuelvan a la cocina
tradicional de la que nadie se cansa», reconocen.
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