Reportaje
EL MUNDO DE LA BARRICA
Una barrica descansa sobre el fuego en López de Heredia./F. Díaz.

Tonelería López de Heredia. Haro

El olor y el sonido de la tradición más pura

Textos: A.A.M

La tonelería de López de Heredia conserva el método de trabajo que se usaba en el siglo XIX, cuando nació la bodega

Las paredes de López de Heredia devuelven los ecos de sonidos de otros tiempos y guardan entre sus piedras la imagen de unas manos que durante cientos de años han acariciado la madera hasta convertirla en la cama perfecta para el sueño del vino. Resquebrajadas, ennegrecidas, llenas de polvo, sostienen casi con cansancio las herramientas artesanales que todavía hoy sirven para arrancar de la naturaleza los mejores caldos. Sólo una máquina, la sierra eléctrica, y los impecables monos azules de los trabajadores parecen recordar al visitante que un día tuvo lugar en el mundo la revolución industrial.

Con estas labores de antaño, no es de extrañar que la tonelería necesite un día completo para terminar cada tonel. «En 1877 nació la bodega y con ella, algo más tarde, la tonelería, y seguimos haciendo las cosas como entonces», comenta orgulloso José María Sáez, el maestro tonelero. Mientras habla, doma con cuidado un tonel que descansa sobre el fuego. Para dotarlo de esa forma característica, la de la barriga, utiliza un torno de madera y hierro que debe girar a mano.

De esa misma forma artesanal se biselan los fondos del tonel y se esculpe el argallo, donde se encajarán las tapas. El tonel terminado, sujeto en el burro, parece mirar con recelo a las viejas barricas, que se apilan frente a él. Casi negras y en algunos casos resquebrajadas por el tiempo, con el interior granate del vino, las barricas estropeadas se reparan también en la tonelería. «La restauración es un trabajo mucho más difícil que el de fabricar un nuevo tonel, hay que hacer encajar las viejas duelas con las nuevas y domarlas por separado», explica el tonelero. Las barricas reparadas, a rayas negras y claras, serán reutilizadas en la bodega.

El afán de esta empresa por conservar el pasado se plasma así también en la vida de los toneles, que pueden durar hasta veinte años, y el cuidado de cada detalle se extiende incluso a la madera, que se escoge árbol a árbol, siempre de roble americano y surtida por los mismos proveedores.va el la toneleríamétodo de trabajo que se usaba en el siglo XIX, cuando nació la bodega.

 


LA TONELERÍA

Nombre completo: Tonelería de López de Heredia Viña Tondonia.
Dirección: Avda de Vizcaya, 3. Haro.
Teléfono: 941 31 02 44, 941 31 01 27 y 941 31 07 88 (Fax).
Web: www.lopezdeheredia.com
Datos: La tonelería trabaja exclusivamente para la bodega López de Heredia Viña Tondonia y, además de elaborar toneles nuevos, restauran las viejas barricas. Conservan las tradiciones más antiguas y el edificio en el que, desde 1877, se elaboran sus vinos. Sólo utilizan roble americano para elaborar sus toneles.

 

APUNTES
Una tradición con cientos de años
Del árbol a la bodega
El roble se une al vino
Tonelería Magreñán (Alfaro)
Tonelería Victoria (Haro)
Tonelería Muga (Haro)
Tonelería López de Haro (Haro)
Tonelería Murúa (Logroño)